
"La Luna se veía grande y plateada sobre los pinos negros y hacia brillar misteriosamente las viejas piedras de las ruinas. Momo y Gigi estaban sentados en silencio el uno al lado del otro y se miraron largamente en ella: sintieron con toda claridad que, durante ese instante, ambos eran inmortales."
Momo, (Michael Ende).
Momo, (Michael Ende).
